Archivo del noviembre, 2009

Sintetizando una mañana

Lunes, noviembre 30th, 2009

Rayos y truenos cayendo, o tal vez ascendiendo; electrones cargados saltando en el aire, tan dieléctrico como lo es él: frío, aislante y distanciante.
Pero fuerza (negativa) tiene la tierra y los rayos subían mientras yo dormía.
Y, sin saber nada, a eso de las 7.40, con precisión japonesa el ordenador se levanta y como tantos otros días inicia iTunes desde la batería con el conseguido objetivo de despertarme.
Mas cualquier atisbo de rutina con respecto a otra semana cualquiera desaparece en este instante.
Faltaba algo… electricidad.
Lo más lógico con un portátil encendido al lado, para obtener, al menos, suficiente luz, es abrir Firefox en about:blank.
Y, al abrir el agua caliente… fallo paradigmático: agua templada-fría. Durante 10 minutos.
Desisto y me visto, y me voy a desayunar.
Y si mientras en los bloques de habitaciones no había luz (en los 6) en el comedor sí, y al menos se pudo tomar café y demás como si nada hubiese pasado, excluyendo la cara zombie por falta de refresco, ya algo más despierta después de haber ido al frío hasta llegar al comedor.
Y volver a salir fuera, y esperar al autobús. Leyendo entretanto a Mr. Terry Pratchett con su cálida ironía en mis congeladas manos.
Llega el bus, puntual (por ser de gasóleo y no eléctrico, este es uno de esos momentos en los que piensas que la humanidad no está preparada todavía para cambios drásticos y que dependemos demasiado del clima y que las cosas pueden fallar cuando menos te lo esperas); y entonces sube uno al bus para bajar al campus, mientras marco la página de El Color de la Magia con un ticket de compra de un disco de música adquirido en la Fnac. A sabiendas de que acabará siendo un ticket con las letras borradas y un rastro de la fnac.
Más tarde llegamos a la cafetería, zumo de naranja, por favor; exprimido en el momento. Se agradece, pese a estar también frío.
Nada más hasta llegar a clase.
…«y el tipo base del array puede ser cualquiera, incluso otro tipo array» creo haber acabado de escuchar mientras acababa de escribir esto.

Hasta aquí ha sido escrito en clase.


Las razones obvias por las que no he podido publicar esto antes, aunque sea de perogrullo, son que básicamente no hay wifi. Ergo, de conectarme por mi cuenta, hacerlo en una hora en la que aproveche un poco el ancho de banda. Además, he estado toda la tarde fuera (y sin mi portatil-tocho de 17″; y sin mi escrito redactado en clase de aburrimiento).

Son las 23.57 y todavía no hay WiFi. Afortunadamente sí tenemos luz (al menos desde que he vuelto de clase), agua ardiendo y calefacción.
¿Quién va a leer ahora mis Google Reader, las notificaciones de Facebook, los mensajes de DeviantArt, y mis más de 55 emails sin leer? (Era retórico, ¿sabes? Espero que tú no ¬¬)

PD: Que gran final de mes.

2012

Viernes, noviembre 20th, 2009

«No le doy un 5 a esta peli solamente porque… le voy a dar un 6», dije; al salir del cine.
Si no fuesen los rusos y dos o tres momentos bastante buenos, la película podía incluso suspender.
¿Desde cuando los vagones de los trenes eléctricos explotan?
Bueno, esa fue una de las atrocidades curiosas que ocurre cuando se derrochan efectos especiales.
Es lo de menos; pero son demasiado acentuados y las “coincidencias” por parte de los diseñadores crean una apariencia demasiado artificial.

Pero una frase que me ha gustado mucho, dicha por el Presidente de los EEUU

—Con todos los respetos, señor, no tenemos tiempo.
—Pues invénteselo.

1440 minutos al día. Eso era de un anuncio… ¿de que marca?
Ya me he desviado del tema.

En fin, os dejo el link a:
La película en FilmAffinity.

Have you ever been to the engineering level?

Miércoles, noviembre 18th, 2009

[Hamann]: It’s nice tonight.
» Very calm. It feels like everyone is sleeping very peacefully.
[Neo]: Not everyone.
[Hamann]: I hate sleeping. I never sleep more than a few hours.
» I figure I slept the first 11 years of my life and now I’m making up for it.
» What about you?
[Neo]: I just haven’t been able to sleep much.
[Hamann]: It’s a good sign.
[Neo]: Of what?
[Hamann]: That you are in fact still human.

Extracto de: The Matrix Reloaded.

Socio de la Fnac

Jueves, noviembre 5th, 2009

Hola, queridos lectores:

Me encuentro en la ciudad de Coruña, estudiando Ingeniería en Informática, y desde hace unas semanas soy socio de la Fnac.

Y el otro día me llega al email un correo del clubfnac.com ofertándome una entrada doble gratuita para ir a ver el preestreno de Julie y Julia.
Por si no la conoceis, es una comedia de la que podeis enteraros en FilmAffinity, que se estrenará el viernes próximo (6/10).

Ser socio me ha costado 15€ durante dos años.

Una entrada de cine, sin descuento, vale algo más de 8€. Con el descuento por ser estudiante universitario, 5,80€
15/2 = 7,5€ / entrada. Y es un preestreno.

Desde mi punto de vista ya me ha compensado hacerme socio… y llevo un mes.

Os cuento: me entero del email el sábado… el Fnac en Coruña y yo en Lugo. Mal vamos. Espero al lunes (los domingos está cerrado), y yo con clase, de 9.30 a 10.30

A las 10.00 abre la Fnac. A las 10.15 les llamo por teléfono. Todavía quedan entradas, y creen que bastantes para toda la mañana.

Más tarde, a eso de las 11.30, cojo el bus universitario y me planto en la Plaza de Lugo, corro a la Fnac, voy por las entradas, antes de que se agotasen, y vuelvo a la plaza de Pontevedra a volver a coger el bus en dirección al campus universitario.
32 minutos después ya volvía a estar en clase. Ni siquiera me perdí una clase entera, y ahora, con dos entradas para el preestreno en el bolsillo.

Gran día por la mañana.

Mejor fue ir al cine, aunque la sala estuviese completamente llena, (bueno, quedaba al menos una butaca para mi chaqueta) y ver una peli de 123 minutos, que dura 123 minutos, que empieza a tiempo, sin anuncios, con una advertencia de que “no desvelemos al gran público la trama o argumento de la película” (xDD)…

Y si la película empieza a las 22.30 empieza a esa hora, y acaba 123 minutos después, oséase, a las 00.33 estaban poniendo los créditos.
… y al salir a fuera, 16ºC en la calle. Que pena que al día siguiente volvía a tener clase, porque apetecía quedarse en cualquier lugar.

Gracias, Fnac, por haberme dado la oportunidad de ver una película en la que estar sonriendo durante dos horas (tal vez haya algún minuto que no, no voy a revelar la trama/argumento, jaja) y por darme la oportunidad de invitar a alguien más a verla.