¿Recordais las Mixtapes, realizadas en casette, o bien en CD?
De esto hace mucho, claro. Fue antes de que la industria fonográfica se pusiese a cazar a todo ser con algo con copyright en la mano. No obstante, se hacía, la gente copiaba sus canciones favoritas y las compartía con su círculo de amigos. Y la industria todavía no se ha ido a pique con esas copias…
Sin embargo, en esta era en que cada vez más cosas se van a la nube, la mixtape también abandona ese arcaico cuerpo físico magnético-mecánico para convertirse en bits.
O al menos, eso es lo que intentan los chicos de Spotify, gracias a las listas de reproducción que, como todo en este programa se puede compartir.
Hasta ahora uno podía poner links de sus canciones favoritas, al estilo spotify:track:72SPsHheqN6J3sI520jT9E o bien más legiblemente, http://open.spotify.com/track/72SPsHheqN6J3sI520jT9E (ambas son Colors, de Amos Lee).
Del mismo modo se podían compartir álbumes, como The Sound of Nightwish Reborn, o bien incluso intérpretes enteros, como Blind Guardian o W.A. Mozart, por citar dos ejemplos opuestos.
Pues ahora también las listas de reproducción. Y estas mixtapes etéreas tienen dos versiones, la versión de “cinta regrabable” y de “cinta grabada”, es decir, existen tanto listas estáticas, como esta (los finales de todos los episodios de House MD), como colaborativas, como una proporcionada por la propia Spotify, en la que todo el mundo puede arrastrar una canción y soltarla (o borrar una ya existente), así como reorganizar la propia lista, instantáneamente.
Nunca ha sido más sencillo compartir música.
Ahora solo nos falta que pongan Wi-Fi allá donde haga falta, y que aparatos como iPod, smartphones, e incluso la radio del coche tengan acceso a la misma. A todos nos gusta llevar puesta la música que nos gusta.